Un grupo de efectivos del Parque actualiza las técnicas de rescate en lo alto de edificios y empresas • Hace tres años les sorprendieron los métodos y el material que usaban colegas ingleses, diferentes a los de la escalada

Hace tres años un grupo de bomberos burgaleses acudió a Valencia a las Jornadas Nacionales de Rescate. Creían que, como en las citas anteriores, iban a efectuar los ejercicios de siempre, quizá aprender alguna nueva técnica, pero poco más. No fue así. Unos colegas llegados desde Inglaterra alteraron con unos métodos inéditos y un instrumental más moderno el concepto que los efectivos del parque burgalés tenían del auxilio en altura. Los procedimientos que desde 1991 seguían en el parque eran herederos de la espeleología y el montañismo. Pero en Valencia sus compañeros británicos les enseñaron que el rescate urbano e industrial debía acometerse bajo una perspectiva distinta. 

 
Desde ese día los integrantes del Grupo de Prácticas de Rescate en Altura (GPRA) se pusieron a trabajar para actualizar los métodos en el parque de la capital. El primer año empezaron por ejercitarse en las mismas maniobras que desarrollaron los bomberos ingleses en las jornadas que tanto les marcaron. «Había que dejar la técnica deportiva para aplicar los nuevos métodos, que garantizan descensos más rápidos y seguros», señala Anselmo Bustinduy. Asimismo, comenzaron a adquirir instrumental nuevo, aparatos anticaídas, absorbentes de energía, descensores, «con certificaciones distintas» del material que utilizaban hasta ese momento.

                                                       Miembros del GPRA posan en el Paseo de Atapuerca, antes de una práctica. Ángel Ayala                                                                                           Miembros del GPRA posan en el Paseo de Atapuerca, antes de una práctica. Ángel Ayala

           Una vez que los integrantes del grupo (una docena) asumieron los nuevos procedimientos había que poner al día al resto de efectivos del parque de Burgos. Vencidas las  reticencias propias que entraña modificar radicalmente la manera de trabajar, los bomberos aceptaron el nuevo rumbo, entre otras cosas porque el plan de formación diseñado a tal efecto era muy completo. Empezaron elaborando las fichas en las que explicaban los distintos procedimientos, tras lo cual comenzaron a impartir la formación.
Mientras tanto, hicieron acopio del material más moderno y habilitaron un almacén en las instalaciones de avenida de Cantabria con el fin de guardar y mantener en buen estado todo el instrumental.
Y tras la teoría, la práctica. Los bomberos de Burgos cuentan ya con un plan anual de simulacros en altura mediante el cual ejercitan sus técnicas lejos de la torre del parque, en empresas «que permiten desarrollar los nuevos métodos en escenarios reales».


El pasado año entrenaron en Adisseo el auxilio a dos personas heridas en una plataforma. Pero sin duda el simulacro más espectacular fue el que efectuaron en noviembre de 2013 en Cogollos. Lo tenía todo, porque aprovecharon también para poner a prueba  un sistema de comunicación de emergencias vía satélite diseñado por la empresa Instruo FCR, de Eduardo García, en colaboración con Adventis Solutions, cuyo director de negocio es Óscar Bustos. Este dispositivo es muy útil para localizar personas accidentadas en parques eólicos, donde hay infinidad de molinos y en muchas ocasiones no hay cobertura.


El aviso de socorro, bien a través del satélite o bien vía GPRS, llega sí o sí a la central que gestiona la emergencia, en este caso los bomberos de Burgos. Además, llega con las coordenadas exactas del punto donde se encuentra el trabajador herido, con lo que solo habrá de introducirlas en su GPS para llegar en el menor tiempo posible hasta el lugar.
Una vez allí, explica Anselmo  Bustinduy, practicaron un rescate complicado. Primero, porque la víctima se encontraba dentro de la turbina, en un emplazamiento de muy difícil acceso. Y segundo porque se trataba de descender en una camilla al herido desde una altura de 80 metros. Todo transcurrió según los previsto. Los nuevos métodos funcionan.

 

 

                                                                                                                                                                                            Publicado : 26 / 02 / 2014 (Diario de Burgos)